Duración: 6 o 7 horas.
Describo aquí la ruta saliendo desde Verdiago pero es mucho mas recomendable partir de Aleje y remontar el arroyo Cañal en dirección N hasta llegar a las Pilas de Villar.
Nosotros empezamos fuertes y decidimos remontar la pedrera que baja hacia la fuente de La Pinga, a media canal conectamos con un sendero que era el utilizado antiguamente por la gente de Verdiago para subir a los praos, ahora abandonados, que hay bajo la peña de la Cruz.
Una vez arriba vemos que nos toca descender un poco para llegar a la pista que recorre el fondo del valle, atravesamos un bosque de robles como buenamente podemos en dirección a una majada (aquí es donde nos damos cuenta que desde Aleje se habría hecho mucho mejor). Abajo cojemos la pista que viene de Aleje y que nos deja en el desfiladero de las Pilas de Villar.
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| Vista de las Pilas de Villar |
Esta pequeña pero vertical garganta se forma al buscar el arroyo la salida a través de una larga cresta caliza, en su interior se suceden los saltos de agua, que en combinación con las zarzas hacen el intentar cruzar por ahí prácticamente imposible.
La opción utilizada por todo el mundo es una abertura bastante mas ancha que se encuentra justo antes de llegar a la citada garganta, ese es el paso natural para acceder al vallejo que se forma entre el Pico Moro y la Peña del Águila.
Nosotros por llevar la contraria nos internamos en la sombría garganta de las Pilas de Villar, después de atravesar en un primer momento unos molestos zarzales llegamos a un salto de agua de unos 6 o 7 metros.
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| Metidos de lleno en las Pilas de Villar |
En este punto la única salida posible es trepar por la izquierda para esquivar las caídas verticales de la zona de la cascada. Si no llevamos cuerdas ni equipo especial aquí nos tenemos que dar la vuelta ya que la trepada llega a un tramo muy expuesto en el que no merece la pena arriesgar.
Nosotros continuamos, y una vez rebasado el salto de agua llegamos a un punto en el que parece imposible poder continuar por la izquierda, a nuestra derecha sale una pindia canal herbosa que es la elegida para salir del desfiladero. Cruzamos el arroyo con el permiso de los enormes zarzales y comenzamos a remontar la canal decididamente hasta llegar a una gran cueva, ya arriba, con restos de haber sido habitada.
Empezamos a caminar en dirección N, en este punto confluye el sendero que de forma mucho mas tranquila nos hubiera permitido cruzar la sierra sin ningún problema.
Caminamos sin perder altura por uno de los múltiples senderos de ganado que avanzan paralelos por el puerto Bajero en dirección a las faldas del Roscas, poco a poco la senda va descendiendo hacia el arroyo, una vez en él cambiaremos varias veces de orilla mientras remontamos progresivamente este apartado vallejo.
A medida que vamos acercándonos a las faldas del Roscas las vistas van siendo cada vez mejores, el Roscas, Peña Rionda y el Pico Moro muestran desde aquí su mejor cara.
Ascendemos la ultima parte del vallejo por una loma que baja del Roscas y en la que nos encontramos una pequeña construcción de piedras (vigilancia, refugio?). Unos 100 m después de las ruinas empezamos a girar en dirección NO para alcanzar el pequeño collado.
Desde aquí subimos la peña del Águila, que con una altura similar al collado, disfruta de unas vistas inmejorables de esta zona.
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| Vista desde Peña del Águila hacia La Rionda y Pico Moro |
Una vez aquí decidimos crestear los altos de La Robla para salir a la Cda. del Vallecillo (que tiene una pista que baja a Villayandre). Recorremos la cresta sin problemas y a la altura de la collada descendemos por un terreno pindio pero practicable que nos deja dando vistas ya hacia el Esla.Desde aquí solo tenemos que seguir la pista en dirección S que en unos 2km llegará a la Cda. la Carba y descenderá cómodamente a Verdiago.
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| Cresteando La Robla con Roscas, Rionda y Moro detrás |
Nosotros para no perder la tradición bajamos monte a través por el vallejo conocido como "Las Suertes", cuando ya veíamos la pista nos recibe de nuevo un soto de espesos zarzales. Pensando que nos merecemos todos los arañazos que nos llevamos de recuerdo por no haber querido transitar ningún camino llegamos a nuestro destino: Verdiago
| En rojo la ruta realizada, en azul, partiendo de Aleje, la ruta recomendada |
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| Vista de la canal de hierba por la que abandonamos las Pilas de Villar |
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| Hacia la mitad del desfiladero |
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| Canal de piedra que parece ascender hacia la cresta de Peña del Águila |
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| Fósil poco común |
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| Al fondo el Tejo de Borbonejo |








